Hanging Lake, Colorado





¿Quieres seguir leyendo de los bellos paisajes que esconde Colorado? Sabías que estás en el lugar correcto. Estoy cumpliendo tres años en Colorado, y debido a mi aniversario, estoy escribiendo todos mis viajes dentro de este bello estado. Esta vez estaremos hablando de Hanging Lake y sus cambios.



Recuerdo que esa vez esperé mucho por ir a conocer Hanging Lake, cuando lo teníamos planeado algo sucedía o simplemente siempre nos olvidábamos, si bien nos queda a solo 30 minutos de casa, pero en muchos preferíamos irnos lejos y sin mirar lo que teníamos a nuestro alrededor.


Un día, ya estaba nevado y quería salir a jugar con nieve, o pasear, pero tener contacto directo con la nieve. Simplemente le dije a Josh, ponte ropa abrigada, de nieve para ser especifica y nos vamos en 10 minutos. Ni siquiera sabia cuál era el plan, pero sabia que seria con nieve. En sí íbamos camino a Glenwood, pero en el camino nos recordamos de Hanging Lake. Nos detuvimos y empezamos a tener una aventura más para contar en el blog (cosa que nunca ha pasado, hasta ahora). Para ser una salida improvisada, íbamos bien equipados, hasta llevamos esos palitos para caminar, lo que nos ayudo muchísimo para no caernos en el hielo.


No puedo negar que estaba impactada con tanta belleza, no sabia con lo que nos íbamos a encontrar más arriba pero Josh me decía que era maravilloso. Algunas veces, por frio quise volver, pero no me rendí, seguí caminando hasta con calentadores de mano para no congelarnos tanto. El camino es maravilloso, obviamente que con nieve y hielo a veces era complicado o peligroso, así que agradezco no haber elegido un día con niños.


Cuando íbamos llegando arriba, nos topamos con un par de personas, pero en sí siempre sentí que éramos nosotros y la naturaleza. Había un silencio que entregaba paz, el sonido del viento lo hacia aún más especial. Ya en nuestro tramo final, debo reconocer que me dio bastante miedo. Había una especie de escalera, se veía bastante alta y peligrosa antes mis ojos, a eso agréguenle la nieve/hielo que había en el suelo. Estuve a punto de decir no más, pero al final me anime y no me arrepiento de nada.


Recuerdo que nos demoramos bastante tiempo en subir, pero la bajada estuvo muy rápida porque nos íbamos arrastrando de trasero. Era eso o caernos y así fue cómo un tramo de 30 minutos caminando paso a ser un tramo de 10 minutos deslizándonos. Me divertí tanto al hacerlo, me reí de una manera que hace mucho no lo hacia, hasta choque con un árbol porque no logre frenar a tiempo.


Ahora, cuéntame. ¿Conoces la nieve? ¿has tenido una experiencia así? Espero sus respuestas en los comentarios.





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